Energy Tomorrow
Inicio > Seguridad energética > Acceso global versus independencia energética

Acceso global versus independencia energética

La importancia de aumentar el acceso a fuentes nacionales de petróleo y de gas natural no pueden ser más evidentes.

La experiencia ha demostrado que no nos podemos confiar de una única fuente de energía - ya sea nacional o extranjera. Debemos tener en lo más posible, una gran diversidad de fuentes, que incluyen fuentes de todo el mundo.

Esto lo entendimos durante el Huracán Katrina y Rita. No hubo importantes derrames de petróleo mar adentro, lo que significó que nuestra infraestructura se desempeñó bien, pero el suministro se interrumpió cuando casi toda la producción del Golfo de México estuvo temporalmente cerrada. Sin embargo, logramos llenar las necesidades de la demanda del país porque tuvimos la capacidad de abastecernos del producto de Canadá y de Europa.

Necesitamos tener políticas que apoyen nuestras necesidades de participación activa en los mercados energéticos mundiales - no tener políticas que nos aíslen.

En este momento las compañías estadounidenses manejan el 2.5 por ciento de las reservas mundiales de petróleo y de gas natural.

De hecho, la cantidad total de reservas manejadas por compañías que son de total propiedad del inversionista (tales como ExxonMobil, Chevron, BP, Shell y otras) es sólo un 6 por ciento. Casi el 80 por ciento está exclusivamente controlada por gobiernos extranjeros.

big oil chart

Otros países tienen conocimiento de esto. Observen a Rusia, que hace todo lo posible para desarrollar sus recursos frecuentemente para obtener ventajas económicas y políticas. También consideren a China, que está explorando recursos en todo el mundo - incluso de nuestras propias costas - para llenar la demanda explosiva que tiene su país.

Con la exorbitante demanda mundial y no tener mayor participación en el suministro del petróleo y de gas natural mundial significa una amenaza tanto para nuestra seguridad nacional como para nuestra prosperidad económica.

Es comprensible de que la gente desea la “independencia energética”. Pero considere lo siguiente - en 1980 los Estados Unidos importó el 36 por ciento de nuestro petróleo - hoy importamos el 60 por ciento. Y para el 2030, a pesar de los esfuerzos agresivos para reducir el consumo mediante incentivos para alternativas y de conservación, vamos a importar el 61 por ciento de nuestro petróleo, según el Departamento de Energía.

El Washington Post lo resumió bien a principios de este año en un editorial principal. Después de declarar la independencia energética “el blanco equivocado de los políticos”, el Post escribió: “la verdadera seguridad energética no proviene tanto de la independencia energética sino que de tener diferentes fuentes de suministro.”

En un momento en que la competencia mundial por los recursos energéticos crece a diario con mayor intensidad, los Estados Unidos deben hacer todo lo posible para tener acceso a recursos de todo el mundo.